2009-03-12

Subject: EL PODER DE SU PALABRA II

Por Hugo Moreno. He estado hablando acerca de lo sobrenatural, que podemos alcanzar cuando aprendemos a caminar sobre la Palabra de Dios. Es tiempo que la iglesia viva como lo hacían los apóstoles, llena de milagros y prodigios. Llena de un mover sobrenatural, poderoso, intenso. Lo estamos viviendo, vamos a ver cosas más aceleradas que antes, pero no va a suceder solo así, sino que sucederá porque estás en la Palabra de Dios, escuchando la Palabra y, como consecuencia, vas a recibir la Palabra de Dios para tu vida. ¡Créemelo! Estuve hablando en el mensaje anterior del apóstol Pedro cuando realizo la pesca milagrosa. Recibió una palabra y el hecho de que Jesús le haya dicho “boga mar adentro y echa las redes”, hizo que un hombre obtuviera mucha pesca. Pedro actuo en base a la Palabra realmente. Lo que sustenta toda la creación es la Palabra. Es viva, eficaz, más penetrante que toda espada de dos filos, capaz de llegar a las coyunturas, los tuétanos; capaz de partir el alma y llegar al corazón del hombre. Quiere decir que tiene vida, y produce eficientemente. Yo puedo confiar que la Palabra de Dios va a producir algo eficaz, algo que funcione, algo que ocurra, algo que es eficiente. La Biblia es eficiente, no es para la mente cuadrada, humana, normal. Normalmente, se ataca la fe de la gente y se ha creído que los que creen en la Palabra de Dios no razonan, son tontos. Se nos trata de fanáticos, absurdos, pero estos fanáticos, ridículos, absurdos y tontos están obteniendo los mejores resultados mientras los otros están quebrándose la cabeza tratando de arreglar lo que les pasa. La Palabra ha arreglado matrimonios, cuerpos, ha sanado enfermos, ha traído milagros financieros, nos ha sacado adelante. Cuando Pedro hizo la pesca milagrosa, Jesús estaba predicando la Palabra en la barca. Cuando Jesús llegó caminando sobre el mar hacia la barca, ellos habían estado escuchando la Palabra. Quien escucha la Palabra, de pronto escucha la palabra específica, en el tiempo específico, para un problema específico, para la persona específica. La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios. Si quieres tener oídos para oír, tienes que mantenerte escuchando la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es la que abre los oídos para oír el rema de Dios para tu vida cuando este llega. Pedro escuchó a Jesús, y un día escuchó que le dijeron: “Tres hombres te buscan, no te niegues a ir con ellos”. Nosotros queremos oír la Palabra de Dios para nuestra vida, pero no queremos orar, leer la palabra, meditar. Es decir, no se va a dar eso en tu vida a menos que hagas tiempo para la Palabra de Dios. En 2 Reyes 4:1 al 7 se narra cuando una viuda vino a Eliseo y le cuenta que el esposo murió y los dejó endeudados y ahora los acreedores les están pidiendo a sus hijos. Eliseo pregunta “¿qué tienes en casa?” Ella le contesta “aceite”. Y Eliseo le dice que empiece a llenar vasijas de aceite y que preste a sus vecinos vasijas, no pocas sino muchas, y que cuando todas estén llenas, las venda y pague. Qué buen banco. La gente no sabe utilizar lo que tiene. Pero sigue en el verso 8: “Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante” -escuche lo que hacen los importantes- “que le invitaba insistentemente a que comiese, y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer. Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.” Tú tienes que entender quién es un varón de Dios para recibir algo de Dios. “Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él. Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió. Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero, ¿qué quieres que haga por ti?” Honra a Dios con todos tus bienes. Dice la Biblia que si a un profeta le das un vaso de agua, recompensa de profeta tendrás. “¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. Y él le dijo ¿Qué pues haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo. Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta. Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.” Muchas veces, tu mente te juega lo mismo. Hay veces que Dios te da una palabra y pareciera que se está burlando de ti. Muchas veces escuchan la palabra pensando que se están burlando de ustedes. ¿Qué creen que pensó la viuda a la que Eliseo le pidió todo lo que tenía para comer? Hay que creer la Palabra de Dios que nos va a sacar adelante. “Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.” Todo nació por la atención que la mujer le dio al profeta. El Señor me dijo anoche, y me hizo una pregunta: “¿Qué haces tú en cama?” 1. Puedes estar enfermo, 2. La Biblia dice que honroso sea el matrimonio y el lecho sin mansilla. 3. Lucas 7, cuando un hombre llega a molestar a otro. Uno le dijo a otro que ya era tarde y que sus hijos estaban en cama con él. Pero como le insistió, se levantó. “Mis hijos están en cama”, en esa cama debe haber siempre espacio para que sus hijos lleguen. Los hijos vienen a esa cama a jugar, a compartir sus temores, sus éxitos, etc. Hay que abrir el espacio en la cama para que sus hijos lleguen allí. En la alcoba de Eliseo había una cama, una mesa, una silla y un candelabro. La mujer no sólo pensó en dónde iba a dormir el profeta, sino en dónde iba a leer los rollos de las escrituras y en dónde iba a escribir como un profeta, dónde iba a estar meditando en la Palabra de Dios. Y habiendo provisto cómo ese varón iba a meditar en la Palabra de Dios, un día baja a darle una palabra a ella de que iba a tener un hijo. No todos tienen un profeta en su casa ni oportunidad para hacerle un cuarto en su casa, pero hazle un lugar al profeta de profetas, a nuestro Señor Jesucristo. Y que tengas tú un lugar para poner tu Biblia, donde encender la luz, donde meditar en su santa Palabra. Porque justo en el momento que proveas de un lugar para meditar en la Palabra de Dios y para adorar, escuchar y leer su Palabra, un día de esos escucharás una palabra que tiene que ver con lo que estás viviendo y tu vida va a salir adelante sobrenaturalmente. Pero si no le hacemos el tiempo a la Palabra, ésta no nos va a honrar. Pero si haces el tiempo y el espacio, vas a ver cómo la Palabra es capaz de honrarte. La gente planea sus vacaciones anuales para gastarse toda la plata ganada en un año. Si planificaras tu descanso diario necesitarías menos días de vacaciones. Dios nos ha llamado a proveer el espacio para su Palabra, esta mujer lo entendió, honró al hombre que tenía la Palabra y tuvo de regreso una palabra. Ella no estaba buscando una palabra. Hay personas que corren tras de mí y me dicen “Dios le dio una palabra a usted para mí” y yo les respondo “A mí no”. Yo les pregunto, “¿ya leíste la Palabra?” y la gente me responde, “No, no tengo tiempo”. Yo sólo tengo una palabra para esta persona: “Lee”. Jesús usó la barca de Pedro para predicar la Palabra de Dios, y luego le dio una palabra a Pedro, bendijo su negocio, sus ganancias e ingresos. Si quieres entrar en esa dimensión, tienes que hacer tiempo para ello. Busca la Palabra de Dios. Puedes ver un programa de televisión o escuchar un programa de radio, pero debes hacer tiempo para buscar tú la Palabra de Dios. La gente dice a veces, “el pastor no ha predicado sobre estos temas, o sólo de estos otros temas predica”. Pero ¿lees tú la Palabra y tienes la autoridad para decírmelo? A veces no lees la Biblia, no buscas la Palabra y esperas que sólo yo tenga una Palabra para ti. La Biblia incluye todos los cursos que puedan haber: matrimonial, liderazgo, financiero, actitud, ventas, administración… búscalos y los vas a encontrar en la Biblia. Es una palabra práctica. La gente que a diario lee la Biblia, medita la Palabra de Dios. No critica a los predicadores, porque toda esa Palabra ya la leyó. Salmo 4:4 “Temblad, y no pequéis. Meditad en nuestro corazón estando en vuestra cama, y callad” ¿Le dieron cama al profeta Eliseo para descansar o para también meditar en la Palabra? Podemos hacer tiempo en la mañana para hacerlo. Trate de no salir a la carrera en las mañanas, sino tomarse el tiempo para leer también las Escrituras. La Palabra nos ministra y nos saca adelante. Mucha de la Palabra que yo he predicado no es palabra que yo he buscado para predicarle a usted, sino es palabra que en algún momento Dios me ha dado a mí, para sacar mi vida adelante. Yo soy producto de su Palabra, lo que tengo me lo ha dado la Palabra de Dios. En momentos muy duros, apretados, crisis o momentos de abundancia, siempre ha habido una Palabra de Dios que nos ha sacado adelante. Dios habla en la cama. La Biblia dice “mediten cuando estén sobre su cama”. Y también dice “no se ponga el sol sobre tu enojo, ni le des lugar al diablo” es muy diferente irte a acostar enojado que meditar en la Palabra de Dios. Al final del día, deberíamos de hacer una pequeña pausa e ir a la Palabra de Dios. Ir a la Escritura. Todos podemos crecer más, pero nadie te provee tu crecimiento. Tú debes buscarlo en la Palabra de Dios. Yo sé que tú te emocionas más cuando te dan una palabra específica, pero yo te estoy dando la clave para que nunca te falte. Juan 13: 25 “El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es? Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.” Sobre ¿qué se recostó Juan? En el pecho del Señor. Esa es la mejor cama que tú puedes tener, el pecho del Señor. Meditad en vuestra cama. Hubo un hombre que recibió una visión y cambió su vida y una nación, incluso su nombre… Jacob. ¿Dónde recibió la visión? Cuando se acostó sobre la tierra con una cabecera de piedra. Estando recostado, vio que el cielo se abría, vio una escalera en donde subían y bajaban ángeles y dijo “esta verdaderamente es casa de Dios y yo no lo sabía”. Hay cosas que no sabes y lo vas a saber hasta que hagas eso. En la cama, en vez de que los malos pensamientos te gobiernen, que la meditación en la Palabra de Dios esté en ti. Cómo voy a meditar en una Palabra que no leo. Para poder meditar en algo tengo que tener primero algo que leer. La palabra “meditar” es incluso hacer uso de la imaginación. Uno lee las Escrituras y cuando las meditas, es cuando lo imaginas, entonces hay una meditación. Salmo 1 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.” ¡Medite!... y todo lo que haga prosperará. Jesús se llevó a sus discípulos a orar y cuando regresó, los encontró durmiendo y les dijo, “¿no han podido velar conmigo una hora?” Te voy a decir por qué no lees la Palabra: Porque la verdad de las cosas es que no crees la Palabra, ni crees que es ésta la que te puede sacar adelante. Andan todo el día buscando trabajo, buscando negocios, en vez de tener tiempo para el reposo y encontrar una palabra para que los bendiga, una idea creativa de Dios para su negocio. El ocio activo es una de las mejores inversiones en tu vida que puedes tener, tiempo para pensar, tiempo para meditar. ¿Quieres tener una mejor empresa o un mejor negocio? ¿Quieres tener un nuevo artículo qué vender? Has tiempo para pensar. Yo le digo a la gente: “Piense todo el tiempo” y si le queda tiempo, siga pensando. Andas buscando la bendición todo el tiempo para que te caiga, en vez de buscar y meditar en la Palabra de Dios y encontrar la palabra que te puede sacar adelante. Aquella mujer hizo un cuarto para la Palabra, más que para un profeta. Le puso su mesa, su silla, cama, candelabro. Y el profeta un día baja con una palabra que le trajo un hijo a una mujer estéril. ¿Por qué hizo ella el cuarto? Porque sabía que el que pasaba por allí era un varón de Dios. Ella creía en la Palabra. Voy a honrar su Palabra. Voy a buscar su Palabra. Gracias, Señor, porque es el tiempo de tu Palabra, y meditando sobre mí cama vas a hablarme a mí, la Palabra que para mí tienes. Muchas gracias por tu tiempo y nos vemos en la próxima. Hugo Moreno

Return to Archives

Newsletter service by YourWebApps.com